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Sí, damas y caballeros, conservo escrupulosamente unos estándares de baja calidad a los que me debo.

sábado, 10 de marzo de 2012

Fuego


A Candela. Te deseo lo mejor posible en tu camino.

Fuego:


Eres la llama que contiene el fuego todo, eres el incendio que contiene el mundo… De ese fuego procede tu nombre, que, por supuesto, también es fuego sin significado.
¿Será cierto lo que dicen, que donde tú estuviste siempre quedan brasas?
Baila ante mí, escucha mi plegaria. Baila en una danza tan secreta que parece no moverse, que sin duda alguna es eterna.
Te preguntas qué bellezas miro más allá de tus ojos: son tus ojos.
Te preguntas qué maravillas veo más allá de ti: eres sencillamente tú.
Las llamas que fluyen por tu piel, nacen a la vez desde mi pecho deslizándose en suaves olas que van llegando hasta nuestras extremidades abrazándolas en su calor para atravesar después esa quimera que es la frontera del cuerpo y darle un regalo a esa parte de los mortales que ellos llaman “mundo”.
Cálidamente naces y mueres, al igual que el ígneo elemento destructor y creador, a cada instante; a cada instante te contemplo y lloro.
Porque cuando te miro, sólo perdura la belleza sin nombre.
Quien tratara de retenerte sería un necio, ignorante de tu verdadera naturaleza. Quien tratara de poseerte, ardería. Yo sólo puedo amarte y así, fundiéndome contigo, me quemo en tu presente.
Pero en realidad ya te has ido. Es más, nunca me conociste, pasión, y yo me quedé con ganas de descubrir la verdad de tu nombre.
Cierto: mis miedos y los tuyos jugaron juntos durante largo tiempo, engañándose. Cuando comprendí que nunca habían existido fue tarde, pero eso nunca impidió que el incendio se avivara. ¿En qué lugar? No lo sé.
Y no obstante reverencio tus misterios.
Escribo, por una vez, para recordar esas líneas que cayeron en el olvido, que por no poder tomar nota cuando se convirtieron en mundo no escriben tu nombre.
Lo que siento soy incapaz de reducirlo a palabras, parece tosco: demasiado difícil y demasiado fácil al tiempo.
Te amo.
No tienes por qué hacer nada.
Yo no entiendo nada.