¡Entren en su blog de literatura cutre!
Sí, damas y caballeros, conservo escrupulosamente unos estándares de baja calidad a los que me debo.

martes, 27 de noviembre de 2012

Encerrada



Encerrada:

En una habitación oscura una niña llora
rodeada de promesas envenenadas,
de palabras de cicuta de amigos de papel.

Lánguida se tortura y no se tortura,
porque ella tiene en la garganta la llave.
Silencios vacíos de razón la engañan,
con ofrendas de poder y dolor
sobre futuribles moldeados con pedazos
de relente que empañan el espejo
en que se mira.

Devora lástima ajena,
apenada.
Agotada por el peso de las agujas
que mienten sonámbulas en el reloj,
imágenes de negativos revelados
de la naturaleza que el tiempo no tiene.

Aprieta la palma de su mano contra la pared,
finge divertirse y su corazón se deshoja
en una estación sin nombre que se desliza
entre el otoño y el invierno.

La pared empieza a sangrar
fluir de venas agrietadas,
chillando el contacto de las pesadillas,
ansiando la habitación escapar
de esa prisión que no desea abrir la puerta.
De esa prisión que sólo es