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Sí, damas y caballeros, conservo escrupulosamente unos estándares de baja calidad a los que me debo.

viernes, 1 de febrero de 2013

Felicidad



Felicidad:

            ¡Hola! A veces me confunden con la alegría, ¿sabes? Pero yo sé que la alegría puede estar afligida de vez en cuando, como si fuera una careta de carnaval. Yo soy la felicidad, y la verdad es que mi esencia tiene más que ver con la paz y la calma y con ese rollo de dejar a las cosas ser lo que son. Todo es bastante sencillo. Bueno, supongo que si has llegado hasta mí es porque te has dado cuenta de que no tenías que hacer nada de nada, que de alguna extraña manera yo siempre he estado aquí, muy cerquita de ti. Durante años dijiste que me buscabas en todas partes, pero yo siempre busqué un hueco en ti, y cuando menos insististe en nada, ¡zas! ¡Si ya lo sabías! ¡A mí nunca me atrapas! Es guay verte sonreír, ¿eh? Mola un montón, te lo digo yo. Es porque yo no dependo de lo que sea que te pase, sencillamente estoy si simplemente miras… Y es curioso, porque estaba claro que tenías que hacer algo que jamás habías hecho, por eso de que si siempre haces lo que siempre has hecho, siempre obtienes lo que siempre has tenido. Es el estancamiento, es un mentiroso, como el miedo, otro mentiroso. Tú ni caso, si ya les conoces de sobra, además, ¡qué agotador seguirles a todos lados! ¿No es raro que, a la vez, no tengas que hacer nada? Es un misterio interesantísimo, ¿no? Bueno, yo qué sé, tú dirás. ¡Ah, claro! Tienes razón, necesitas sufrir a veces, si no, todo sería muy raro, un poco… no sé, ¿espeluznante? O… o algo así. ¡Imagínate que nunca nada te doliera! Buah, sería jodido el asunto. ¡Vaya, una paradoja afortunada! Pero ya ves, aquí estamos tan ricamente. ¡Si además hace un día cojonudo! ¡Y anda, que será por cosas geniales que puedes hacer! La vida no está hecha para preocuparse, hombre. Quien quiera, que lo haga, pero vamos, que a ti no te hace ninguna falta visto lo visto. Tú estás fenomenal tal cual estás. ¡Sí! ¡Ya ves! ¡Sí, sí, sí! Te ríes, eso me gusta, y a ti te gusta ver a los demás pasarlo bien y tal… Nada, tú acepta los cambios que vienen y van, que total, ¿en la vida qué vas a atrapar? Nada. La realidad es lo que es y no lo que a uno le gustaría que fuese. Las cosas son libres, no controlas nada, nada te controla a ti y todo va fenomenal, vaya bien o vaya mal. Es justo eso. Joder, la verdad es que bien mirado soy muy profunda, ¿eh?, ¡jajaja!, pero mucho, mucho. Bueno, que tú creas el mundo, ahora ya lo sabes. No existe nada fuera de ti, por eso... por eso estás. Perdóname, tú, que apenas sé hablar. No me explico nada bien. Si es que las palabras no son lo mío, es como separar un trocito que no existe de demasiado que tampoco existe, ¿a que sí? ¡Jajaja! ¡Claro! En fin, que total, que eso… Tú hazte caso.