¡Entren en su blog de literatura cutre!
Sí, damas y caballeros, conservo escrupulosamente unos estándares de baja calidad a los que me debo.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Breve biografía

Breve biografía:

No quería ser las letras ni quien las hubiera escrito, no quería ser el blanco ni el negro, ni premios ni aplausos ni ignominia ni silencio ni soledad. Si hubiese querido escribir algo, no habría podido, no habría sabido. Cuando escribía para algo, por alguna razón, tenía que tirarlo todo a la basura. Cuando se abandonaba dejándose desaparecer no hacía nada y, sin embargo, sus manos se deslizaban por el teclado como si tocara un nocturno al piano y el mundo entero naciera de su pulsar, como si sintiera que no había nada sin hacer. Además casi siempre acababa diciendo lo que quería decir, pero tenía que dejar fluir esos instantes en los que no estaba presente porque sólo entonces sus ideas se convertían en pura vida y sus suspiros eran como pinturas en el lenguaje del tiempo. Y no podía pensar porque todo era algo sin nombre, algo hermoso. Un día se olvidó tanto de todo que se dio cuenta de que ella misma era un recuerdo sostenido, prodigiosa como un chiste, de que era la imaginación estallando y tomándolo todo, de que nunca jamás en su vida había estado perdida. Unos años después alguien puso una lápida en el Woodlawn Cemetery de Saskatoon, normal y corriente, de piedra gris.
Ella por su parte se había dejado en el mundo una sonrisa igualita a la del gato de Chesire, junto a un libro abierto y un vaso de leche.