¡Entren en su blog de literatura cutre!
Sí, caballeras y caballeros, conservo escrupulosamente unos estándares de baja calidad a los que me debo.

martes, 10 de diciembre de 2013

El grito

El grito:

Con un ojo contemplo el mundo como es,
Con el otro, ciego, veo más allá.
Con él penetro tus palabras
y detrás de cada una
sólo puedo escuchar un grito.
Un grito desgarrador que nace
desde el centro de tu ser.
Un grito de puro dolor,
alto, claro, intenso.
Un grito que lo llena todo.
Dices que no te escucho y sin embargo,
digas lo que digas,
siempre oigo el mismo torrente de voz
suplicando socorro.
A cada cosa que haces,
a cada decisión que tomas,
cada vez que buscas el placer más rápido,
le acompaña un grito agónico
saturado de sufrimiento,
fuente anegada de terror.
Tu corazón pide ayuda desesperadamente.
Siempre me quedo extrañado al notar
cómo tus gritos pasan desapercibidos
entre toda esa gente que dice quererte,
que te rodea, te escucha y te da la razón.
Porque lo que más perplejo me deja es saber
que tú misma deseas permanecer sorda.
Sorda a tu propio grito.
Y, sin ser nadie, lo escucho descarnado.
Un grito desgarrador que nace
desde el centro de tu ser.
Un grito de puro dolor,
alto, claro, intenso.
Un grito que lo llena todo.
Atrapado en un espacio irreal.

Y yo grito contigo.


9 comentarios:

  1. Sé que no es un buen poema, lo escribí hace años sin decírselo a nadie. Y es raro porque, aunque guardo secretos de otros como un sacerdote vela por sus dioses, no suelo guardar ninguno mío. Siempre los he liberado, porque eso siempre me ha traído paz, porque siempre me ha permitido cambiar a mejor.
    Ya ni me acordaba de haber escrito esto, y la paz de que mi pasado no se parezca a mi presente nunca necesitó que estas letras vieran la luz. Pero, ¿por qué no dejarlas marchar?
    Ya no es nada mío, sólo son cenizas de un tiempo en que sólo conocía la tristeza y el más puro terror, aunque intentaba mirar a otro lado. Me alegro de que todo sea como es, de saber dónde mora la felicidad. Mola.
    ¡Un abrazo a todos ustedes! ^_^

    ResponderEliminar
  2. Pues tiene mucho fondo...Dolor, sufrimiento y ese grito ahogado...
    Tiene miga Jorge...
    Me ha gustado.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Sofya. Muchas gracias, aunque yo mantengo lo dicho, no me parece un buen poema en el sentido de que creo que ahora podría hacerlo mejor y desde una perspectiva más apropiada. Es verso libre (que hombre, no tiene la gracia de la rima consonante), apenas hay alardes y parece como golpearse contra una pared. Lo cual también es un punto positivo, está escrito según lo pensaba. Pero sobre todo es la comprensión que subyacía al poema: rota, incompleta, cegada a grandes parcelas de realidad... Aunque he de confesar que ahora tengo un punto de vista similar acerca de esa persona y de (al menos) parte de lo que me pasaba, de forma que, en ese sentido, acerté. El problema era el enfoque, yo -ahora- intento ser constructivo, no instalarme en mi propio dolor, complacencia y autocompasión, ni mezclarme con gente que sigue ese camino. Y creo que el poema tiene mucho de eso, ahora bien, y dando otra vuelta más, lo he publicado porque en cierto modo me gusta investigar quien no soy ahora, de dónde vengo y por qué albergo este cómo. Porque para mí, aunque no lo dijera en mi Ensayo de serie Z lo realmente importante no es de dónde vengo y a dónde voy (pese a que como digo, me resulte interesante), sino el cómo voy (que es lo decisivo). La perspectiva, el enfoque, el ánimo... ¿Me he ido por las ramas?
      ¡Un abrazo! ^_^

      Eliminar
  3. No sé nada de técnica y menos en poesía. Este "grito" se escucha en cada verso y es emocionalidad pura. El verso final me pareció el cierre perfecto.
    Me alegro que lo hayas largado, Jorge.
    ¿No es que en diciembre te tomabas vacaciones? Cómo cuesta alejarse del blog... eh?
    Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Mirella. Muchas gracias a ti también. Pues ya ves, que cuesta, ¿eh?, aunque esto ha sido pura casualidad (si es que existe eso del azar contrapuesto al determinismo). Yo de técnica creo que no sé nada y de poesía lo justo como para saber que si Morg se pasa por aquí y ve esto me corta los... En fin, que lo que decía a Sofya, el problema es que aunque ahora he venido a las mismas conclusiones por un camino bien distinto, antes llegué a ellas a través del miedo y la tristeza (y de ahí el poema) y de la ceguera... y la ceguera, como el miedo y la tristeza, sólo es otro nombre para el sufrimiento. Claro que, obviamente, me alegro de que te guste. La de tiempo que ha pasado... y menos mal.
      ¡Un abrazote, Mirella! ^_^

      Eliminar
  4. Te equivocas, yo no te cortaría ni siquiera el aliento ante un poema así, porque más allá de la técnica, que siempre es mejorable, es un estupendo poema en verso libre, Darkito, con la emocionalidad a flor de piel, analítico por un lado y sobre todo solidario con el terror del otro.


    Dices que no te escucho y sin embargo,

    digas lo que digas,

    siempre oigo el mismo torrente de voz

    suplicando socorro.

    Desde ya que hay vampiros emocionales, Dark, de los que te comen toda la energía positiva que puedas engendrar, y o acabas despegándote de ellos, o terminas haciendo el Nosferatu con otros, pero hasta que se llega a esta conclusión, sólo la solidaridad con el grito ajeno es indicio de amor.

    Uno puede escribir tristezas, pero hay que negarse a ser un triste, porque la vida es mucho más que eso. Vivir es, y debe ser, apasionante.

    Me emociona verte escribiendo poesía.

    Namasté.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando encontramos a uno de esos vampiros con palabras de sangre en los labios, sin duda lo mejor es dejarles que vivan su muerte bajo el sol... porque, efectivamente, convertirse uno a esa noche no parece la mejor solución y, además, han elegido libremente. Pero no escuchar, no ser capaz de sentir compasión -que no lástima- sería triste para nosotros. Si uno ama, debe amar conociendo la realidad, debe ser solidario, seríamos peores si negáramos la verdad del corazón ajeno, si negáramos la verdad que late en el propio corazón. Lo que los mortales llaman el mal es sólo un error y eso -creo- también hay que comprenderlo. Gracias, Morg, por tu comentario, además esa conclusión es muy importante, por eso, en respuesta a tu comentario de la siguiente entrada, trataré de extrapolarla.
      ¡Un abrazo! ^_^

      Eliminar
  5. Leyendo poemas como este me acerco un paso más a la poesía. No sé de técnicas pero sí sé lo que me gusta y he podido oír ese grito. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario, María del Mar, y sé bienvenida a este blog. Espero que las letras que danzan por aquí te gusten, aunque he de reconocer que no suelo escribir poesía. Ahora bien, mucha de la prosa que perpetro es bastante poética, si me aceptas recomendaciones de entre las entradas populares -para no hacernos mucho lío-, quizás te puedan interesar "Dibujos del alma", "Cognoscente" o "¿Rompido y arreglado?". En cualquier caso espero que disfrutes con las entradas que están por venir. Me alegro de que hayas podido escuchar el grito a través del tiempo, es un grito oscuro y lleno de pasión, eso sí.
      ¡Un abrazo! ^_^

      Eliminar

¡Pero comente, señora!