¡Entren en su blog de literatura cutre!
Sí, damas y caballeros, conservo escrupulosamente unos estándares de baja calidad a los que me debo.

miércoles, 1 de abril de 2015

Hipostatizar las cosas



Hipostatizar las cosas:

            Con su aparición dividieron el mundo.
Estaban abrazados. Eran dos aunque los dos eran conscientes en su fuero interno de que ser una dualidad no les impedía la unidad.
Sobre sus cabezas, elevándose allí arriba, había arena, brillante y ardiendo como el desierto bajo un sol.
A sus pies las nebulosas respiraban colores entre las estrellas brillantes y la negrura sin sonido.
Torrentes de agua caían como columnas en movimiento, confluyendo en el permanente horizonte que creaban sus ojos.
–Yo seré el sufrimiento.
–Qué bueno eres –asintió el otro dándole un beso.
–¿Así que ya estamos divididos? –quiso saber el primero riéndose.
–No.
Se miraron fijamente. Estallaron en carcajadas.
–Hacer verdades y mentiras es muy divertido.
–E irónico.
–Esto no es verdad ni mentira… ¡Pero yo me he pedido el sufrimiento, jo!
–¡No, tú la felicidad!
–¡No, tú!
–Es igual, ¿no?
–¡No, tú!
Rompieron a reír de nuevo.
Y desaparecieron.